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ACCIÓN ARTÍSTICA

La capacidad de transformación social que tenemos las personas como sujetos consumidores es enorme. Por ello, con cada acto de consumo hacemos un gesto político.

En el ámbito agroalimentario, la defensa de unos determinados valores vinculados a la tierra (qué, cómo y por qué consumimos) ha sido motivo de reivindicaciones sociales que defienden la igualdad, la justicia y la dignidad, pero, también, la tierra como fuente de subsistencia, eje vertebrador de la comunidad y beneficio local.

En este contexto, encontramos movimientos sociales como el MoCaSE en Argentina, el MST en Brasil o las reivindicaciones promovidas por la Vía Campensina. Esta última con un peso especialmente relevante, ya que incluye alrededor de 164 organizaciones locales y naciones de 73 países de África, Asia, Europa y América. En total, 200 millones de campesinos y campesinas forman parte de un movimiento que se declara pluralista, multicultural y sin afiliación política.

La aparición de Internet y de las redes sociales ha favorecido la globalización de muchas de estas luchas y, también, el surgimiento del hacktivismo como medio de lucha. Gifs, memes, vídeos… contribuyen a la difusión de un discurso y de alternativas de consumo más justas, respetuosas con el medioambiente o con hábitos más saludables. Todo esto a partir de la reflexión y concienciación en torno a valores sociales y, también, agroalimentarios. En esta línea encontramos mensajes virales que promueven el no-consumo de carne, por ejemplo, y participan en este nuevo modelo de activismo donde la tierra, las personas y los procesos son importantes cuando hablamos de aquello que comemos.

Es un ejemplo aquí la lucha de Food not bombs, red de colectivos independientes que critica la pasividad de los Gobiernos y corporaciones frente al hambre en el mundo, en un contexto de abundancia. Para evidenciar esta situación, desde Food not bombs, recuperan los excedentes de alimentos de supermercados, panaderías o mercados, que de no ser “intervenidos” irían a la basura, y reparten la comida vegetariana y vegana en espacios comunitarios (el movimiento equipara este tipo de comida, vegetariana y vegana, con la idea de comida sana y no violenta). La idea final es: si los Gobiernos dedicasen tanto tiempo y energía en preocuparse por luchar contra el hambre en el mundo como lo hacen contra por la guerra, seguramente no habría personas pasando hambre.

Este movimiento que pone en el centro del debate social la comida, surgió en EE. UU. a principios de los 80, a partir del movimiento antinuclear y pacifista y como alternativa contra las guerras, el hambre y la desigualdad. Desde su nacimiento hasta la actualidad, la filosofía del movimiento ha evolucionado y se ha situado contra la opresión del capitalismo, el militarismo o la destrucción ambiental, realizando acciones centradas en la no-violencia, la horizontalidad organizativa o los programas de guerrilla hortícola en las ciudades. Hoy Food not bombs es un movimiento que está presente en diferentes países del mundo.

Otras iniciativas interesantes son Transition Towns, que, en su lucha por la crisis energética y la reducción de emisiones CO2, incorpora el consumo de productos locales; o el movimiento sobre el comercio justo que apuesta por un cambio social y por un desarrollo sostenible.

Todas estas luchas tienen un elemento común: la voluntad de recuperar el control de los alimentos que comemos, de hablar sobre soberanía alimentaria y, por tanto, de sentirnos parte de la gestión de aquello que consumimos y que, la mayoría de las veces, no producimos. Autogestión como vehículo hacia una sociedad más justa.

Fotografia de Jordi Plana Pey

Título: Tipografía anarquista Jauría.

Referencias:

Agroecología, territorio, recampesinización y movimientos sociales (Peter Michael Rosset y María Elena Martínez Torres.Estudios Sociales, 2016)
Activism!: Direct Action, Hacktivism and the Future of Society (Tim Jordan. Reaktion Books, 2002)
Consumo Responsable: Movimientos interesantes (Universo Vivo)
El consumo responsable y la transformación social (Alterconsumismo. El País)